martes, 14 de noviembre de 2006

DIOS 100% NATURAL

Existe hoy en día una corriente muy común en nuestra sociedad que consiste en entender a la naturaleza como un ente con personalidad propia, con caracter y capacidad para decidir. Ha tomado tanta fuerza esta manera de pensar que hay ya quien incluso la entiende como una nueva religión o, por decirlo de otra manera, un objetivo de fe. El caso es que hemos llegado a un punto tal en que la gente da por seguro que si aceptas a la naturaleza como algo real, estás negando la existencia de alguna divinidad suprema, te estás declarando completamente anti-religioso y revolucionario. Parece que no declararse contrario a la idea de una naturaleza viva es aplicarle a ella directamente el papel de todopoderosa y dueña de todo. Tal vez esa manera de pensar sea coherente, pero no por eso otras posibilidades dejan de serlo. Yo prefiero pensar por mi parte que, siendo la naturaleza real y contanto con una personalidad propia, eso no hace inviable la existencia de Dios, no entrando por ahora a valorar de qué Dios pudiera tratarse. Quizás la naturaleza no sea, como muchos dan por seguro, la creadora de la vida, quizás la naturaleza sea en sí la vida. Que no seamos obra de la naturaleza, que formamos parte de ella. Al ser creada la vida, fue creada la naturaleza, ella no tiene capacidad para crear, pero reside en cada ser que nazca. Si aceptar la existencia de la vida no niega la existencia de Dios la naturaleza vino de la mano de Dios, no hay duda, son completamente compatibles.

jueves, 12 de octubre de 2006

AMICA VERITAS (Finalización)

Hoy en día hay muy pocas afirmaciones que se puedan catalogar como irrefutables; por eso resulta en demasía tan difícil evadir los miedos, en especial a la hora de afrontar temas tan desconocidos como la llegada de la muerte por citar el ejemplo más contundente. Cada foco de información relacionado con esta temática particular es atacado con fiereza de manera razonable por alguna pequeña duda humana. El cristianismo, el islam, el hunduísmo, el ateísmo y todas las ramificaciones de cada una de ellas, ninguna funciona sin una pizca de buena fe, aceptando ciegamente parte de sus fundamentos. El no tener la calidad de absoluta no le resta la identidad de "verdad". Incluso buceando en la historia antigua y analizando a los antiguos sabios que andaron obsesionados en la búsqueda de la verdad, en la que invertieron todos sus días (Aristóteles, Sócrates, Platón, ...), dejan muchas puertas abiertas para ser heridos contra sus afirmaciones. No se conoce a nadie todavía que haya logrado llegar a esa meta, hacer invulnerables sus ideas. Pero, de todas maneras, estoy seguro de que reside un pedacito, por muy diminuto que sea, de la "gran verdad completa" por separado en las diferentes creencias. La verdad y la religión en ocasiones se citan a escondidas para besarse.

martes, 10 de octubre de 2006

AMICA VERITAS (Continuación)

Probablemente un método fiable y coherente de intentar conocer la verdad en la manera más aproximada y total que sea posible es comenzar por observar aquellas cosas tan evidentes que no tienen necesidad de comprobación alguna; esas cosas que merecen el título de verdades absolutas, fundamentales. Son las que hacen referencia a cosas, sucesos o datos que se pueden aceptar sin la más mínima dósis de fe y que no admiten ningún tipo de duda. Basándonos en esas "verdades absolutas" podremos comenzar nuestra tentativa consistente en construir una teoría propia, individual, acerca de "la verdad completa" (Digo "teoría" para evitar hundirme en la presuntuosidad de creerme capaz de descifrarla). Deberíamos usar siempre las citadas "verdades absolutas" como pilares fundamentales de la verdad completa, lo triste es que éstas no son fáciles de encontrar. Es algo así como completar un Sudoku: Un dato indudable proporcionará otro dato de gran fiabilidad, y poco a poco, por el efecto dominó, misterios irán cayendo y el puzzle se verá completado. Mejor diríamos nuestra parte del puzzle, para no olvidar que sus dimensiones están tan fuera de nuestras posibilidades, incluso de nuestra imaginación, como las mismisimas dimensiones del universo.

miércoles, 4 de octubre de 2006

AMICA VERITAS (Gestación)

Somos conocedores, al menos parciales, de un cosmos repleto de datos cualitativos y cuantitativos; continente de un univero material, uno inmaterial y quién sabe cuantos más que ni siquiera podamos imaginar. Pues bien, reuniéndolo debidamente, ya que todo ello termina entrelazándose y encaja, seríamos testigos de, lo que yo mismo denomino, la verdad completa. Es la verdad que recoge todas las verdades que flotan entre nosotros, la verdad que da explicación a cuanto puedas encontrar. Partiendo desde la base de que debemos ser conscientes de nuestras limitaciones físicas que convierten en del todo utópico alcanzar la "verdad completa" entera. No obstante, quizás sí sus pilares fundamentales. Aquellos que para cada uno de nosotros se hayan ido ganando atención o preocupación, sin duda completamente distintos en cada individuo. La verdad completa es demasiado amplia, además, según van aconteciendo sucesos ( o sea, constantemente) va creciendo, casi de manera exponencial. Algo que ocurre hoy da lugar a otro montón de incidencias al instante, cada una de las cuales también desarrolla nuevos casos... Pero si tal vez fuéramos capaces de prestar más atención al contenido o funcionamiento de aquel "universo inmaterial", algo de gran importancia hayamos adquirido. Así pues, la "verdad completa" está formada por componentes de igual veracidad y variada trascendencia. Por lo que podemos aparcar un poco nuestra investigación por lo cuantitivo, millones de datos numéricos que construyen este "universo material", o mejor reducirla a lo estrictamente necesario; Redde Caesari... Porque hay una verdad en referencia a cada detalle del cosmos: Una en relación a las características físicas del cangrejo de río, y otra en referencia a todo lo relacionado con el alma; pero, para mí personalmente, carecen de la misma importancia.

sábado, 23 de septiembre de 2006

SUPONEMOS QUE AVANZANDO

La involución o la evolución, ¿Cuál de las dos ejerce un papel más importante en el universo en general? Es que si acatamos que el mundo en el cual vivimos es objeto de una constante evolución que lo conduce directamente a la perfección de manera lenta y segura, tal y como se nos ha enseñado a todos; No creo que nadie se encuentre en disposición para debatir que este mundo a la vez sufre un contínuo desgaste y erosión, que poco a poco va minando sus capacidades y virtudes; de manera que, algo así como envejecido va perdiendo fuerzas y movilidad. El mundo entonces, es capaz de perfeccionarse así mismo, va siendo cada vez mejor, pero no por eso consigue dejar de ser víctima del cruel paso del tiempo. Es ahí dónde nace la incógnita: ¿La capacidad del universo para evolucionar niega que sufra una involución? ¿La evidente involución de este mundo no hace posible que se desarrole una evolución? ¿Son ambas compatibles entre sí? ... O planteadas de otra manera: ¿Es nuestro mundo hoy mejor que el pasado? ¿Es peor? ¿El mundo ni mejorará ni empeorará para sorpresa de nosotros, sus habitantes? Ya sé, También reconozco que con preguntas que cada uno de nosotros afrontará de manera diferente; así sean nuestros criterios de juicio sobre todo lo que nos rodea. Pero no tanto así si planteáramos la misma cuestión sobre las personas entre las que vivimos. ¿Somos mejores o peores que los habitantes del planeta hace algunos siglos? Hemos cambiado bastante, hemos perdido muchas cualidades para adquirir así otras muy diferentes. Pero creo que todos tendríamos las misma triste respuesta a la incógnita. ¿Los hombres hemos experimentado una evolución o una involución?

miércoles, 20 de septiembre de 2006

ATRAPADO EN LA VIDA

Puedo, en ocasiones concretas, verme sorprendido por cómo algunas cosas completamente místicas que jamás pude imaginar, muchas veces se mueven y actúan generando desencadenantes de gran impacto, al menos a mi juicio. Una de las más curiosas, tremendas y a la vez majestuosas es la vida en sí. Que bajo ningún concepto se permite a ella misma su ausencia de cualquier situación a lo largo del tiempo infinito, por muy singular que el momento a sufrir sea, y mucho menos todavía el pasar inadvertida. Puede llegar a tomar el papel de circunstancia, o bien de madre misericordiosa o de un conjunto de reacciones y componentes químicos coordinados que ni la ciencia termina de aceptar e imitar. Sea como fuere, se hace presente sin cesar de una u otra manera. No tiene ningún reparo en llegar a absorber nuestra propia existencia como humanos que somos para que, habiendo nosotros entrado en ella, quede por completo latente su presencia insalvable (que ojalá continúe siéndolo a lo largo de los siglos en este mundo). Así pues, terminamos siendo unos meros operarios a su servicio, con la única misión absoluta de personificar a la vida como tal, demostrando su autoridad. Pero la vida se cansa del contenido de su armario y de sus abrigos. Parece un chiquillo que no es capaz de permanecer demasiado tiempo paralizado en un sitio. Es mucho más caprichosa a veces de lo que nos gustaría. Como una niña mimada, como Salomé, un día se levanta y nos sorprende. Lo peor es que no hay nada qué hacer contra ella. El día que la vida se va nadie conoce una manera de retenerla en el lugar que ha decidido abandonar.

domingo, 27 de agosto de 2006

VÍCTIMA DEL MAL AJENO

Siempre he sido espectador conforme de aquella típica frase que dice "ojos que no ven, corazón que no siente". Una afirmación que podemos aceptar sin reparos y que, por ahora,no estoy dispuesto a discutir. Incluso, de alguna manera, puede entenderse como adosada al mítico "cogito ergo sum". ...Pienso, existo. La consciencia me otorga la calidad de real. Pero...¿Y si no pienso?¿Qué pasa con todo lo que puede rodearme y que yo ignoro? Últimamente he recibido mucha enseñanza en referencia a la existencia. Me he sentado con gentes que no eran conscientes de la precariedad que encerraba su situación, pero a pesar de ello, sonreían. Se podía adivinar felicidad en el fondo de sus ojos. No saben que sufren, por eso no lloran. Nadie les ha dicho que hay mucho más a lo que pueden aspirar, que lo que tienen es poco, que yo mismo me siento incómodo al ser testigo de su calidad de vida. Para ellos es algo cotidiano el sentir el hambre hasta el dolor, el recibir la lluvia y el frío directamente sobre la piel, tal vez no tienen muy claro en qué consiste un verdadero abrazo de amor. Vivir como un perro para ellos es normal, para nada una humillación. Pero a pesar de todo, el que ignoren lo grave que es su estado de vida no significa nada. Para mí no es posible pasarla por alto sin sentirme afectado, es una necesidad casi tan importante y temeraria como mi falta de capacidad para remediarla.