miércoles, 28 de diciembre de 2005
THE END (desenlace abstracto)
...Es algo más bien simbólico a lo que me refiero como el "fin del final". A poco que uno exprima el significado se dará cuenta de que es un suceso imposible y no porque contenga poderes o grandeza infinitos que le hagan impermeable. Lo que pasa es que cuando hablamos del final nos referimos más bien a "la nada". El final es el proceso instantáneo en el que algo pasa a no existir, a la nada. El final no consiste en un periodo de tiempo, aunque esté usando esta expresión de manera poética. Pero, eso es lo de menos, lo que se trata ahora es ¿Puede ser el final de la nada? Durante toda la vida nos hemos planteado el final pensando que se trata de una circunstancia diferente, porque es la que al darse no permitirá ninguna más. Sin embargo, si valoramos la idea de que tambien la nada puede sufrir de su propio final, entonces habría que valorar el fin, la muerte y todos sus sinónimos como una pausa, ...dificil de encajar. Como cuando pretendemos visualizar en nuestra mente el universo tan complejo, pensamos en hasta dónde llegará. Que aún siendo infinito, en algun momento, en la lejanía, existirá un punto cuando ya no exista el tiempo, ni el espacio, ni la materia; es decir, la nada. pero, ¿Y si continuamos alejándonos más? ¿Se acabará la nada?
miércoles, 21 de diciembre de 2005
Cuento en standby
Nunca nadie me dijo si la pequeña Wendy del País de Nunca Jamás era Cooper de apellido. Puede ser que sí, y yo sin darme cuenta tengo que vivir disfrazado de Peter Pan, a veces contra mi voluntad, hasta quién sabe cuándo. Si Wendy cargaba la misión de rescatarme, mi futuro se ha truncado. Puede ser que campanilla se haya dado cuenta de lo pobre que en realidad soy, tal vez se haya levantado en huelga negándose a ayudarme a estar en pie o haya decidido cambiar de aires, ¿Qué puede haber aquí de interés para un hada bella?. Puede ser que el Capitán Garfio termine sintiendo pena por el triste Peter Pan y ni siquiera considere atacarle. Hoy tengo que admitir que la magia se ha terminado, no la puedo prolongar más, hubiera jurado que era real y eterna a partes iguales, ahora no estoy seguro. El saco de polvitos mágicos para volar ha perdido su valor, ya no funcionan. Puede ser que los cuentos no tengan por qué acabarse alguna vez. Puede ser que si los cuentos terminan lo hagan de la manera más dolorosa posible, como si Poe fuera el padre de todos ellos. Puede ser que los cuentos sean cruelmente tristes y que además nunca terminen.
lunes, 19 de diciembre de 2005
THE END (1ª Parte)
No son muchas las cosas que en este mundo se pueden considerar no afectadas por la palabra "Fin". De hecho no conozco a nadie capaz de nombrar alguien o algo exento a ese término sino a Dios, que según diferentes culturas puede tener un nombre u otro; pero dado que al afirmar la existencia de uno, cada tradición se encarga de negar la veracidad de todos los demás, lo tendré en cuenta como una única respuesta. El término "Fin" sólo hace referencia a una circunstancia, no a algo tangible, pero quizás se trate de la circunstancia más compleja con la que se puede encontrar cualquier ser o situación. Porque no es un problema propio de objetos físicos, también las situaciones, las ideas, e incluso las cacterísticas nunca pueden considerarse libres de un final. Lo que ahora me pregunto es si esa misma circunstancia (el final), puede atentar contra sí misma, y si así fuera cómo se desarrollaría esa situación. ¿En que puede consistir el "final del final" si es que existe? Si resulta que el final también se termina, eso implica que todo lo que se acaba volvería a empezar en algún momento. Que el universo es un ciclo constante en forma de bucle, o sea, que esa sensación interna que emerge cuando algo definitivo te sale mal la cual hace que sientas que alguna vez en el transcurso del tiempo volverás a intentarlo y entonces tal vez funcione, es algo real.
martes, 29 de noviembre de 2005
LA GALLINA O EL HUEVO
Sin ánimo de hacer carga ni en contra ni a favor de los darwinistas o de los creacionistas hay que reconocer que para aceptar cualquiera de ambas teorías es obligatorio echar mano irremisiblemente de una gran cantidad de fe. Sea como fuere, me suena demasiado extraño el aceptar al ser humano como un animal más. Un simple animal que por alguna razón desarrolló sentimientos, inquietudes profundas y moral, aunque en estos años casi podemos colocar entre comillas a esta última. No conozco demasiado acerca de zoología ni de estructura celular pero me gustaría saber qué similitud coherente puedo llegar a tener con una ameba o cualquier otro protozoo. Tal vez estoy engañado y tengo en demasiada alta estima a la humanidad pero me duele pensar que mis amigos, mis padres o alguien a quien amo está al mismo nivel que una cucaracha, y no es porque tenga nada contra los insectos. Ya dije que no puedo argumentar mis pensamientos con bases científicas pero con poco que haga uso de las cosas que siento y que hay dentro de mí se despejan todas las dudas que pueda hacer brotar este tema. Que si evidentemente cada persona contiene un componente animal, eso no niega ni la parte racional, ni la sentimental. No se trata de discutir las características propias de los animales ajenas al hombre, es más bien encontrar y admitir qué se puede encontrar en un corazón humano que lo hace diferente de un animal.
viernes, 18 de noviembre de 2005
COSAS QUE NO TE GUSTA HACER
En algunos momentos de la vida nos vemos en situaciones en las que tenemos que luchar o dar la cara por cosas en las que no creemos o por las que no sentimos demasiadas simpatías. Es una sensación rara, mitad de rabia por la obligatoriedad que nos condiciona, mitad de vergüenza por no haber sido capaces de rebelarnos y actuar como nuestra verdaderas convicciones dictan. Se trata de trabajar en automático sin darle ninguna importancia al verdadero significado de las cosas, procurando únicamente salvar la imagen y ganar los puntos disponibles en la relación con algún importante. La misión es trabajar como las langostas, sin piedad, pero no es necesario contar con la fe en su misión que me consta que ellas poseen; es más, lo ideal consiste en neutralizar cualquier tipo de ideología personal, puesto que la de cualquier persona libre y justa suelen ser contrarias a las que me refiero. Los que dedican sus fuerzas a hacer cosas que odían y en las que no disfrutan, están avocados a una vida pesada e incómoda. Obviamente sería de locos el abandonar las obligaciones que uno va adquiriendo, pero es bueno ser sabio y selectivo a la hora de aceptar responsabilidades y no esclavizarse en la hipocresía sólo por parecer ser mejor. Deberíamos aprender a vivir la vida en disfrute y no en obligatoriedad.
miércoles, 2 de noviembre de 2005
UN AÑO MÁS
La gente cuando intenta edificar una conversación y no consigue ser original saca la pregunta tópica: ¿Cuando es tu cumpleaños? Pregunta elegante y con cierta gracia según el acervo popular pero que no veo por qué tiene que ser librada de la calidad de ridícula. Yo personalmente nunca he podido encontrar el motivo racional que explica tanta atención a una fecha concreta, sólo se me ocurre que la utilidad de esta pregunta se reduce a poder evitar así la incómoda: ¿Cómo eres de viejo? Por eso me encuentro con derecho a interpretar una pregunta referente a la fecha de nacimiento como a una referente a la edad. Del cumpleaños no tengo mucho que decir, ni siquiera en contra, tal es su triste consistencia. No me imagino cómo se le ocurrió a Adán confeccionar un calendario y empezar a contar años para concretar su edad y su cumpleaños, o en qué momento a los monos comenzó a interesarles. Yo no sé si quizás soy demasiado complicado y rebuscado, pero me niego a celebrar cumpleaños, porque no me vale para nada. En todo caso me lamento por no poder dedicar un día al año para prestar atención a los años exactos que me restan de vida, pero si no conozco el día que me tocará irme, obviamente es imposible. Por eso no me interesan los cumpleaños en absoluto y al tener en cuenta que es una actividad substituta de la que me recordaría que se acerca la muerte, mucho menos celebrarlo. Insisto, esa celebración puede ser ofensiva si se analiza desde el punto de vista adecuado además de ser un paso hacia atrás en el crecimiento intelectual de las personas.
martes, 25 de octubre de 2005
Cuidado
Deberías cuidarme un poquito más,
No sé si podré resucitar siempre,
Mucho menos solo, abandonado.
Como aquella vez que me dejaste morir.
No sólo tú lloras con los golpes,
Todos cargamos con miedo al dolor.
Sufrir es para mí igual
Aunque a veces no veas las lágrimas.
Dime si te sientes más dañada que yo
O si crees que hay una sola cosa
Que aún puedo recordar con cariño
Ten cuidado por si me vuelvo a morir,
Presiento que no voy a vivir más milagros.
No merecería la pena ahora que te has ido.
No sé si podré resucitar siempre,
Mucho menos solo, abandonado.
Como aquella vez que me dejaste morir.
No sólo tú lloras con los golpes,
Todos cargamos con miedo al dolor.
Sufrir es para mí igual
Aunque a veces no veas las lágrimas.
Dime si te sientes más dañada que yo
O si crees que hay una sola cosa
Que aún puedo recordar con cariño
Ten cuidado por si me vuelvo a morir,
Presiento que no voy a vivir más milagros.
No merecería la pena ahora que te has ido.
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